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Verona es una de las más bellas ciudades italianas y un destino privilegiado por los turistas, que disfrutan recorriendo la región del Véneto. En efecto, Verona es uno de los lugares ideales para visitar si se va a Venecia, pues a ambas ciudades solamente las separan unos 120 kilómetros. Su fácil acceso, ya sea por tierra, por aire o por agua, permite a los turistas llegar durante todo el año y disfrutar de sus atractivos sin par.
Escenarios de Verona
La bella arquitectura ha hecho que Verona fuera declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Entre sus atracciones más famosas, se cuentan el Castello Scaligero, que data del siglo XIV; la Piazza delle Erbe, la plaza más conocida de la ciudad que alberga varios edificios y una fuente de alto valor arquitectónico. Allí mismo el viajero puede disfrutar de la Torre dei Lamberte, el mirador de la ciudad, con 84 metros de altura.
Por supuesto, vale la pena visitar la Arena de Verona, un anfiteatro de la época de la Antigua Roma que conserva después de dos milenios todo su esplendor. Similar al Coliseo Romano, en verano alberga espectáculos de ópera.
Las murallas de la ciudad encierran un tesoro de cultura, historia, y arte. Verona ha enamorado a los pintores, a los poetas, a los viajeros ilustres y a los visitantes que han recorrido sus calles a lo largo de los siglos.
Verona, ciudad del amor
Uno de los principales atractivos de la ciudad radica en su importancia en la literatura. En efecto, entre la historia y la leyenda, lo cierto es que la ciudad fue el escenario que Shakespeare eligió para sus dos amantes desdichados, Romeo y Julieta. La Casa de Julieta se puede visitar abonando una entrada. Es una casa torre que por mucho tiempo perteneció a la familia Dal Cappello, tiene una bella fachada decorada con ventanas entre las cuales se destaca el balcón del cual Julieta se asomaba para hablar con Romeo. Fue restaurada en 1935 y ofrece una construcción verosímil de la vida señorial del siglo XIV. También es posible visitar por fuera la “casa de Romeo”, en vía Arche Scaligere. Es una auténtica habitación medieval con una puerta gótica y una inscripción como recuerdo de la inolvidable historia de amor.
Por supuesto, el Día de San Valentín es ideal para visitar Verona, ya que la ciudad celebra esta fecha con visitas gratuitas y descuentos para parejas. Además, la fecha suele coincidir con los inolvidables carnavales de Venecia.



