Ya lo cantaba Elvis: “la ciudad de las luces va a incendiar mi alma”. La ciudad a la que se refería El Rey es la también conocida como Sin City (Ciudad del Pecado): la ‘fabulosa’ Las Vegas’. Un gran parque de atracciones para adultos destinado a estimular tus sentidos. Una ciudad que no tiene término medio, se ama o se odia.
Situada en el estado de Nevada, en Estados Unidos, sus hoteles y avenidas kitsch crean una sensación de irrealidad en el visitante que le hace perder la consciencia de sí mismo. Un lugar para perderse entre lujos y casinos, manteniendo siempre un ojo en el fondo de la cartera, porque, antes de que te des cuenta, te puedes haber pulido todo tu dinero.
Las Vegas: nació, creció y se hizo rica
En un principio, Las Vegas no era más que una parada en medio del desierto para que los trenes repostaran agua. No había más que un viejo fuerte y la estación. Pero en 1931, la ciudad sufrió una revolución. La legalización del juego en Nevada la puso en el mapa norteamericano. En los años 40 comenzó la construcción de hoteles con casinos incorporados y éstos se convirtieron en seña de identidad de la ciudad.
Varios hoteles, como el antiguo Flamingo, fueron financiados con dinero proveniente de las familias mafiosas de la costa este estadounidense. En los años 50, se empezó a poner de moda que cantantes hiciesen de Las Vegas su residencia habitual, cambiando las largas giras por apariciones estables en casinos. Frank Sinatra, Elvis Presley o Tom Jones se convirtieron en artistas fácilmente identificables con la ciudad.
Las Vegas: The Strip
En 1989, con la inaguración del hotel-casino The Mirage y las primeras demoliciones de los clásicos, comenzó la salida de los casinos del centro de la ciudad y se creó lo que hoy se conoce como Las Vegas Strip. Una zona, que se extiende a lo largo de casi 7 kilómetros del sur de Las Vegas Boulevard, en la que se concentran alrededor de treinta casinos. Lugares perfectos para dejarse el sueldo de un mes en una noche.
El romanticismo del Mirage, la espectacularidad del MGM Grand, el lujo del Bellagio, cada hotel tiene su propia historia y atractivo. Conocerlos todos es casi imposible, pero si se programa un buen itinerario podemos conocer los lugares más emblemáticos de la ciudad, ver sus eventos más importantes y dejarnos seducir por el estado de irrealidad de la ciudad.
Las Vegas, un lugar al que hay que ir sin prejuicios y sin tabúes. Simplemente, ir como si fuésemos niños y dejarnos llevar por el encanto, que lo tiene, de la ciudad. Una ciudad en la que se vive más intensamente que en ningún lugar del mundo. Una intensidad provocada por el continuo estímulo de los sentidos. Un lugar en el que, al final, acabas gritando un ¡Viva Las Vegas!
Ademas si eres un amante del poker esta es tu ciudad. La ciudad del entretenimiento. Ademas el el mejor sitio done podras probar los mejores cocteles si te vas de vacaciones.