
Tanzania
Una vez que decidas viajar a Tanzania, lo mejor es ir a un centro de Atención al Viajero donde te aconsejarán sobre las vacunas obligatorias (fiebre amarilla), y las recomendables. También te informarán acerca de la profilaxis de la malaria.
Una vez allí, los trámites en la aduana, sacarse el visado y demostrar que tienes la cartilla de vacunación contra la fiebre amarilla, son indispensables para que te dejen salir del aeropuerto. Una vez fuera, a conocer mundo.
¿Dónde puedes ir? Dormir y viajar
Si llegas a Dar Es Salaam (la ciudad más poblada del país) puedes pasear por las playas del Índico o conocer sus mercadillos. Para alojarte, puedes ir al barrio europeo.
Según te adentras en el país, la opción más económica (a la vez que segura) de alojamiento está en los compounds en los que viven los voluntarios de las ONG’s.
Del paisaje sorprende que, a diferencia de ideas preestablecidas, hay mucha vegetación, y los caminos son de una arcilla rojiza que contrasta con los árboles.
Para desplazarse, mejor tener paciencia. Las carreteras en realidad son caminos llenos de agujeros, con lo que eso conlleva: pueden necesitarse cuatro horas para recorrer sólo 100 km. Para recorridos largos, mejor ir en avión si existe la posibilidad (en coche o tren pueden tardarse días).
La compañía aérea de Tanzania es Precission Air. En los aeropuertos secundarios no te asustes si el avión empieza a rebotar; las pistas de aterrizaje son como las carreteras: de tierra y llenas de agujeros.
Cuando te acercas a la gente, no es raro que los niños te persigan mientras te llaman mzungu (blanco) y mientras te piden, en swahili, en inglés o por señas, que les hagas fotos y se las enseñes.
¿Qué puedes ver? La cumbre de África
Además de los safaris, en Tanzania se pueden visitar el Monte Kilimanjaro (en la frontera con Kenia), y el Lago Tanganyka (en la frontera con República Democrática del Congo). Si al final te decantas por la opción del avión para ir a Kigoma (al oeste del país) las vistas del lago son impresionantes.
A la hora de comer, los platos típicos son el pollo y el arroz con salsa pili pili. Las bebidas típicas son el konyagi (un tipo de ron), el zumo de la pasión y la cerveza.
Son muchas las cosas de Tanzania que merece la pena conocer, pero quizás la mejor es la gente, que siempre te recibe con una sonrisa.



