Tailandia, situada en el sureste asiático, es un país de clima tropical. Su capital es Bangkok. Aunque su idioma oficial es el tailandés, parte de sus habitantes hablan inglés y otros idiomas occidentales (como alemán o francés), lo que facilita la comunicación con los turistas.

Turismo en Tailandia
Este país, limítrofe con Myanmar, Malasia, Camboya, Laos y el Océano Índico, es un destino elegido sobre todo por turistas que buscan relajarse y conocer una cultura diferente a la occidental. El 95% de la población sigue los ritos del Budismo Teravada, aunque en ciertas zonas, sobre todo del sur, está más extendido el Islam. También hay minorías cristianas e hindúes.
En Tailandia existen gran cantidad de grupos étnicos, que en algunos casos están tan integrados que han conseguido ascender a posiciones de poder dentro del país. En cambio, los miembros de otras etnias están marginados.
La sociedad tailandesa se funda sobre los principios del budismo, entre los que se encuentra la meditación.
Relajarse en el país de Buda
El Nuat Phaen Boran es el masaje tradicional tailandés. Alcanzó su popularidad hace 200 años, cuando el rey Rama III ordenó esculpir las técnicas en losas de piedra para exponerlas en el Templo de Buda. Todavía hoy pueden visitarse, y en ellas se muestran los puntos sobre los cuales el masajista debe ejercer presión para recargar energía, mejorar la postura y dar elasticidad a la piel del paciente.
La meditación consiste en ejercitar la propia mente para no ocuparse del propio ego, cuidando la verdad, el amor, la compasión y la paz. Hay diferentes formas de meditación budista, y cada una persigue unos objetivos diferentes. Algunos centros profesionales especializados enseñan a meditar.
Los spas tailandeses cuentan con miles de años de tradición, por lo que se consideran los mejores del mundo. Están en villas de estilo tailandés, con bañeras encajadas en el suelo y a cielo abierto.
Un paseo por su cultura
El lema que mejor define la filosofía del país es “Sanuk, Sabai y Saduak” (Sé feliz, permanece sereno, conténtate con aquéllo que la vida te ofrece).
Para visitar los templos budistas sólo hay que respetar unas normas de vestuario: entrar descalzo y no ir vestido con pantalón corto o tirantes. El más famoso del país es el Templo del Buda de Esmeralda, en Bangkok. Además de la estatua, tiene una serie de galerías adornadas con ilustraciones que representan un poema épico indio.
Para abrir el apetito...
El arroz, junto con las salsas, es la base de la alimentación. Éstas últimas se utilizan para equilibrar o para resaltar los sabores. La cena es la comida más importante del día, y siempre está presentada con arreglos florales que provocan una explosión de color, sabor y olor capaz de satisfacer hasta al comensal más exigente.