Cuando uno piensa en Australia, se le vienen a la cabeza las imágenes de los documentales llenas de canguros y koalas, y esos extensos territorios sin vecinos en quince kilómetros a la redonda. Pero lo cierto es que esta antigua colonia inglesa, creada para acoger a la gran cantidad de presos que llenaban las cárceles británicas, está llena de vida. ¿La exploramos?



