Situada a 3.400 metros de altitud, fue la capital del imperio incaico hasta que los hombres del Imperio español, al mando de un tal Francisco Pizarro, se plantaron allí atravesando la cordillera y se permitieron la machada o la locura de secuestrar al Inca en medio de todo su ejército. Aunque sus habitantes se resistieron, eso fue el principio del fin, tanto de aquella civilización como de la espléndida ciudad [ ... ]



