A orillas del Río de la Plata, el tango nació como expresión de los inmigrantes trabajadores de los suburbios. A lo largo de las décadas, nunca perdió su carácter arrabalero original y fue creciendo como expresión popular, identificando a Buenos Aires con su música, su poesía, su manera de bailar y los personajes característicos, así como con un lenguaje propio: el lunfardo.



