Pueblos pesqueros de Vizcaya
Pasando el maravilloso paraje natural de Urdaibai nos encontramos con uno de los pueblos más peculiares de la zona: Elantxobe. Este municipio está literalmente empotrado en la montaña. Desde su núcleo portuario ha experimentado un crecimiento hacia arriba, donde las casas hacen de escalones en la montaña. Tanto es así, que en la plaza los autobuses dan la vuelta con una plataforma porque no hay espacio para maniobrar. Vale la pena verlo.
Volviendo sobre nuestros pasos, podemos llegar para comer a Bakio, donde si el tiempo acompaña podremos disfrutar de una de sus “cerveceras” donde deguistaremos la mejor comida casera en plena naturaleza.
San Juan de Gaztelugatxe y Bermeo
Desde Bakio y en dirección a la costa, llegamos a uno de los puntos estrella de nuestro recorrido. Eso sí, debéis ir preparados con calzado cómodo y con ganas de andar. La ermita de San Juan de Gaztelugatxe es uno de esos rincones que no se olvidan fácilmente. Está situada en un islote comunicado con tierra firme por un pasillo de escaleras, talladas en la roca. Antes de llegar a ellas existe un aparcamiento. Una vez en la ermita disfrutaréis de unas vistas irrepetibles del Cantábrico. Cuenta la tradición que hay que tocar la campana de San Juan de Gaztelugatxe tres veces para encontrar al amor de tu vida. Alguna recompensa tendría que tener la caminata.
Ya de vuelta a Bilbao, llegamos a uno de los pueblos pesqueros más auténticos de la provincia: Bermeo. Aunque ahora los yates se mezclen en su puerto con los barcos de faenar, el ambiente portuario de este pueblo es bastante único. No os perdáis su delicioso pescado y un paseo por la parte antigua del pueblo.




