
Los Tatra de los Cárpatos son los montes de carácter alpino más altos de Polonia.
Con fronteras al Mar Báltico, y con los ríos Vístula y Oder, en Polonia el clima es continental. Aunque las temperaturas pueden variar hasta veinte grados entre una zona y otra del país.
Naturaleza abundante en Polonia
En sus cerca de 313.000 km cuadrados Polonia alberga casi diez mil lagos. La mayoría están en la Región Lacustre de Masuria y la de Pomerania. Los lagos hacen que se reflejen los paisajes. En muchos de ellos las orillas son boscosas, ya que están ocultos entre selvas.
Y es que las selvas son uno de los entornos naturales más numerosos en Polonia. Hasta treinta. Y esto se debe a que muchos terrenos baldíos se han repoblado con árboles, entre los que dominan pinos y abetos. También robles, tilos y hayas. Las depresiones del terreno están pobladas por fresnos y abedules. Estas zonas se convierten en refugios para los animales salvajes todas las primaveras. Y es que arándanos, fresas silvestres y setas conviven con ciervos, jabalíes, linces, lobos y urogallos.
Polonia limita al sur con dos cadenas montañosas: los Cárpatos y los Sudetes. Los Tatra de los Cárpatos son los montes de carácter alpino más altos de Polonia. Por su parte, los Sudetes son peculiares; sus suaves pendientes son lo único que tienen en común todas sus cadenas montañosas.
Herencias culturales en las ciudades
Sus plazas están llenas de historia. En Varsovia, la capital del país, la tradición se mezcla con la modernidad. Para conocer el pasado de la ciudad, sólo hay que irse a su casco antiguo, en el que podemos ver la Catedral de San Juan, construida en el siglo XV. Si por el contrario lo que queremos es ver la parte más moderna de la ciudad, basta con ir a la zona del Palacio de Cultura, donde se encuentran las sedes de importantes empresas ubicadas en nuevos edificios con estructuras modernas.
Pero Varsovia no siempre fue la capital. Antes poseía ese privilegio Cracovia. La tradición sigue viva en esta ciudad, que bordea su parte vieja con un parque de 4 km, el Planty. La zona verde está donde antes hubo murallas defensivas, de las que sólo quedan la Puerta de San Florián y una torre defensiva gótica del siglo XV, llamada Barbacana. En la calle Kanoniczna podemos ver edificios construidos entre los siglos XIV y XVIII.



