En la Región de Murcia podrás disfrutar de unas vacaciones a la carta. Tanto si eres una persona activa, como si disfrutas relajándote, en Murcia encontrarás un oasis en el que perderte unos días.

Foto de la Web: www.um.es
Murcia es la única comunidad autónoma de nuestro país que posee en su territorio dos mares, el Mar Menor y el Mediterráneo, mar cerrado y mar abierto. Gracias a estos, es muy habitual en sus aguas la práctica de multitud de deportes acuáticos.
Un lugar para el deporte
Con más de 3.000 horas de sol al año, temperaturas muy suaves, incluso en invierno y kilómetros de playas, es normal que el turismo de Murcia se centre principalmente en sus zonas costeras.
Para empezar, debemos decir que en Murcia existen dos tipos de playas bien diferenciadas. Las típicamente turísticas, y en las que se pueden practicar algunos deportes de agua, y las playas salvajes, más recónditas, y por ello, naturales.
Si eres de los que no te gusta desplazarte mucho para ir a la playa, disfrutas bajo el solecito, con tu tumbona, tu bebida fría y tus baños en aguas cálidas y no revueltas, las playas del Mar Menor en localidades murcianas como: San Pedro del Pinatar, Santiago de la Rivera, La Manga o Los Alcázares, están hechas para ti.
Además, este mar tiene unas condiciones perfectas para iniciarse en algunos deportes acuáticos populares como son: el windsurf, el kaisurf o flysurf, el piragüismo, la natación, el esquí acuático, el submarinismo, la moto de agua o la vela, n sus diversas modalidades. Muy cerca de estas hay puertos disponibles para los turistas.
Tanto en el Mar Menor como en el Mediterráneo se pueden encontrar numerosos clubes, puertos y escuelas deportivas en los que cualquiera tiene la posibilidad de alquilar el material que necesitemos, contratar cursos de vela o windsurf, e incluso, de reservar alojamiento. Algunos de los mejores son los del Mar Menor, Mazarrón y Águilas.
Pero además de estas actividades, gracias a su geografía, se pueden practicar otro tipo de deportes en el interior. Lo más común es realizar rutas a pie, a caballo o en bicicleta de montaña en las que se puede disfrutar de los paisajes. También se practican la escalada, el climbing, trekking, agroturismo y el rafting.
Playas salvajes
Después existen otro tipo de playas mucho más naturales y solitarias, alejadas de los núcleos urbanos. Una serie de playas que son, simplemente, impresionantes. La mayor parte de éstas se encuentran entre acantilados, y hay quién afirma que son una especie de paraíso de interminable arena blanca.
Calas salvajes en las que merece realmente la pena perderse. Estamos hablando de lugares como: Cabo Palos, Calblanque y Calnegre, Cabo Cope o la zona de Las Cuatro Calas.
Ésta última está compuesta por las calas de: Calarreona, La Higuerica, La Carolina y Los Cocedores y está declarada Paisaje Natural para poder preservar su belleza natural ante la especulación inmobiliaria.