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Un soldado chino vela a los guerreros de Xi´an

Un soldado chino vela a los guerreros de Xi´an

Cuando el viajero llega al yacimiento, alberga sensaciones encontradas. Al tercer día de estar en China ya deberías estar acostumbrado a las construcciones a lo grande, pero el lugar donde se conserva el ejército de terracota no te dejará indiferente. A la entrada, los vendedores de souvenirs y pequeñas reproducciones de los soldados atacan al incauto visitante con una sonrisa de oreja a oreja.

Un espectáculo sobrecogedor

Los dos principales yacimientos donde se conserva la mayor parte del ejército están protegidos por construcciones de piedra que parecen polideportivos aunque de mayor longitud. Son edificios fríos y sobrios que no evitan que el viajero se sienta en una especie de parque temático con largas colas y en cualquier momento del año.

Pero cuando se accede al primero de ellos, todas las dudas quedan disipadas. De repente, el visitante se encuentra de frente a la historia. En formación perfecta, como dispuestos a atacar en cualquier momento allí han estado durante 2.000 años… y allí estás tú, que has recorrido miles de kilómetros y te sientes insignificante ante tal majestuosidad. Una vez recuperado del shock, podrás recorrer el perímetro del inmenso pabellón para observar el espectáculo desde todos los ángulos.

Tiempo detenido

Los guerreros de Xi´an son más de 7.000 y todos ellos tienen rasgos distintos, lo que implica que no se producían en serie; más bien Qin Shi Huang quiso inmortalizar a su ejército para que protegiera su tumba durante toda la eternidad. Los guerreros de terracota fueron descubiertos por un campesino de la zona en el siglo XIX y originalmente estaban policromados con originales colores; la pintura se fue descascarillando a medida que los iban desenterrando.

En el yacimiento número 2, encontrarás menos majestuosidad, pero tampoco dejará de sobrecogerte. Allí, un pequeño escuadrón se prepara para la batalla flanqueado por varios carros tirados por caballos de terracota. La caballería de este ejército eterno también ha sido reproducida con todo lujo de detalles. Antes de salir del recinto donde el tiempo se detiene, guarda todo lo que acabas de ver en tu retina porque probablemente no volverás a verlo nunca… pero lo recordarás para siempre.