Comprar Viajes Online

Para planificar tu próximo viaje




  • RSS
  • Facebook
  • Twitter


Atardecer en el Támesis

Atardecer en el Támesis

Si piensas viajar a Londres, seguro que piensas ir a ver el Big Ben y el Buckingham Palace. Es imprescindible. Quien no los ve, no ha estado en Londres. Pero hay otras zonas con encanto que tampoco puedes perderte.

Mercadillos, compras divertidas

En Londres hay dos grandes mercadillos donde venden de todo. El más famoso es el de Portobello, en el barrio de Notting Hill (famoso por la película de Julia Roberts y Hugh Grant). En el siglo XIX sólo se vendía fruta fresca, pero desde 1960 es un mercadillo de anticuario que abre todos los sábados. Durante el resto de la semana se instalan puestos de fruta y verdura.

Otro mercadillo famoso de Londres es Camden Town. Éste está más dedicado a la moda y los complementos, y es aquí donde más se ve la diversidad cultural de la ciudad. Cuenta con tiendas alternativas y una plaza donde se vende comida de todos los lugares del mundo.

En el Covent Garden Market puedes encontrar desde ropa o flores hasta joyas o juguetes, mientras disfrutas de una obra de teatro y un café en cualquiera de sus restaurantes. En otras zonas de la ciudad hay puestos callejeros de libros de segunda mano, donde si sabes buscar puedes comprarte un bestseller por una o dos libras.

Lo más atractivo para los turistas

Como ya he dicho, el Big Ben y el Buckingham Palace son las atracciones más conocidas de Londres,y ningún turista puede irse de la ciudad sin haberlos visto. El palacio aumenta su interés turístico si además ves el cambio de guardia. En esta ceremonia los guardias visten con capas color grana y pieles de oso.

Por su parte, el Big Ben se encuentra en la zona de Westminster, el centro político, religioso y de la nobleza de la ciudad. La catedral mezcla los estilos románico y bizantino utilizando ladrillo rojo y piedra blanca. Desde su torre del campanario, de 87 metros, hay unas vistas impresionantes de la ciudad. La Abadía se empezó a construir en 1375, y sus torres son del siglo XVIII. Es el edificio de estilo gótico más alto de Inglaterra. El Parlamento está en el edificio del Big Ben, a la orilla del río. Su parte más conocida es la Torre del Reloj.

En la zona marítima de la ciudad está Greenwich, donde están el Museo Naval, el Observatorio, el Museo Marítimo y el Cutty Sark, el que fuera el barco más veloz de la tierra en el siglo XIX. Y como no hay gran ciudad sin gran parque, en Londres podemos visitar Hyde Park. Es el espacio abierto más grande de Londres, y es todo un privilegio tumbarse en su hierba mientras contemplas las vistas de la ciudad y, dependiendo de la época, mientras disfrutas de un concierto al aire libre.

Pero sin duda, las mejores vistas de la ciudad las encontramos subiendo a la London Eye, la noria más alta del mundo (de 135 metros). Tarda media hora en dar la vuelta entera, por lo que puedes disfrutar y hacer cientos de fotos. La mejor hora para subir es al atardecer-anochecer, para así poder ver la ciudad de día y también iluminada.