
Foto: http://www.mundocity.com/europa/turismo-lisboa.html
Pessoa en Lisboa
El poeta, nacido en 1888, no vivió siempre en la ciudad, ya que de pequeño emigró con su madre a Sudáfrica. Pero volvió en 1905 y ya no la abandonó hasta su muerte. Por sus calles se inspiró para escribir bellas y tristes composiciones, ya fuera firmadas por él o por alguno de sus heterónimos.
Un lugar por el cual los viajeros deben pasar es el famoso café A Brasileira, en el barrio de O Chiado. En la terraza de este lugar, una estatua de bronce del poeta invita al viajero a sentarse a su lado y soñar con aquellas melancólicas tardes en las cuales el poeta redactó su famoso poema “Tabaquería”: “No soy nada. / Nunca seré nada. / No puedo querer ser nada. / Aparte de eso, tengo en mí todos los sueños del mundo”. La silla vacía junto a la estatua es un lugar ideal para fotografiarse, compartiendo un imaginario café con Pessoa.
Casa Fernando Pessoa
Ubicada en el barrio Campo de Ourique, es la casa donde el poeta pasó los últimos quince años de su vida. Es un espacio público desde 1993, que homenajea al gran poeta y a la cultura portuguesa en general. El mobiliario y los objetos, como por ejemplo la máquina de escribir utilizada por Pessoa, son patrimonio municipal. La casa también alberga una importante biblioteca, que contiene tanto libros que pertenecieron al escritor, así como toda su obra publicada, títulos escritos analizándola y otros libros de poesía tanto portuguesa como extranjera. La Casa también alberga obras de arte de distintos artistas contemporáneos y funciona como espacio cultural para encuentros de escritores, lectura de poesía, talleres y visitas guiadas.
Aún para aquellos que no hayan leído aún la obra de Pessoa, conocer la ciudad de Lisboa seguramente les sirva como incentivo. “Otra vez vuelvo a verte, / ciudad de mi infancia pavorosamente perdida / ciudad triste y alegre, otra vez sueño aquí…” (Lisbon revisited, 1926)



