
Vista general de la Plaza de Tian´anmen desde la Ciudad Prohibida
Tian’anmen significa “puerta de la paz celestial”. Por eso cuesta mucho imaginarse a cientos de jóvenes cayendo bajo las balas de los soldados y a los tanques arrasando con todo a su paso. La vigilancia policial y militar de la plaza es constante y asfixiante. Decenas de miembros de las fuerzas del estado patrullan durante 24 horas, pero la mayoría de ellos van vestidos de paisano para no alarmar demasiado a los turistas.
Tian’anmen como paradigma de la arquitectura socialista
Aunque la plaza existe desde época imperial no fue hasta el triunfo de Mao cuando se ideó tal como la vemos hoy. Su majestuosidad no es casual; responde al modelo de planificación urbanística socialista con espacios tan grandes que hacen que el individuo se sienta insignificante. Pero la arquitectura de la China imperial tampoco era de andar por casa. El ejemplo más claro es la ciudad prohibida, cuya entrada presidida por el retrato de Mao es una de las postales más famosas de Beijing.
Mao es omnipresente en Tian’anmen. Las colas inmensas que veréis en el centro de la plaza se forman para visitar su mausoleo; y si pasáis a las 7 de la mañana ya habrá gente esperando a la apertura de puertas en un día normal. Flanqueando el mausoleo se encuentra el Monumento a los Héroes del Pueblo, un obelisco con dos columnas de interesante iconografía socialista.
Un vistazo a la Plaza de Tian’anmen
Desde lo alto de la Puerta de entrada a la Ciudad Prohibida la panorámica de la Plaza de Tian’anmen es inolvidable. En ese momento el viajero se da cuenta de que está frente a frente con la historia. Toda la historia del país más poblado del mundo concentrada en una plaza de casi medio millón de metros cuadrados. Como toda la ciudad, Tian’anmen sigue un eje norte-sur perfecto. A los lados de esta oda a los grandes espacios, la Asamblea Nacional China y el Museo Nacional de Historia nos siguen recordando que estamos en uno de los lugares más emblemáticos del mundo.
Si las paredes hablaran, en la Plaza de Tian’anmen podrían contar millones de historias. Algunas alegres y otras, muchas, trágicas. De lo que no cabe duda es de que el corazón de Pekín se ha convertido en un microcosmos que alberga todos los logros y las contradicciones de la China del siglo XXI.
Pekin ademas de tener sitios culturales para visitar y una gran historia, e el sitio donde se realiza el programa de Pekin express.



