
Imágen del barrio de Albaycin
Granada, capital de la provincia homónima es la ciudad por excelencia de los universitarios y los soñadores, amantes de la tranquilidad y la cultura. Sus calles son tranquilas y sus tierras esconden tesoros arquitectónicos como La Alhambra, que fue propuesta como una de las maravillas del mundo y el Generalife, la villa con jardines utilizada por los reyes musulmanes de Granada como lugar de descanso. Frente a ellos, destacan los barrios del Albaycin y el Sacromonte con sus casitas menudas y blancas a lo largo de una colina. La situación geográfica, la forma de vida y la arquitectura confieren a la ciudad una magia especial que envuelve al visitante.
Conocido por ser el antiguo barrio de los gitanos, que se asentaron en Granada tras la conquista de la ciudad. Es uno de los barrios más simbólicos. Sus casas son pequeñas y están asentadas en cuevas encaladas.
Una tapita en el Sacromonte
Son típicos los músicos acompañados de guitarras cantando por sus calles y además el visitante puede disfrutar de la música con la Alhambra de fondo mientras degusta una tapa de jamón, paella, pollo o tortilla. De hecho, es una tradición bastante propia de la gastronomía granadina. Aparte de presentar unos precios muy asequibles, todas las bebidas se acompañan siempre de una tapa que tiene el tamaño de un primer plato de forma que el visitante puede comer barato.
Más abajo, el barrio del Albaicín permite contemplar un auténtico barrio andalusí con las típicas viviendas amuralladas con jardín central. Sus murallas, su iglesia y su arquitectura la han convertido también en Patrimonio de la Humanidad.
La Catedral y la Capilla Real
La catedral se asienta sobre la antigua mezquita nazarí, coetánea a la Universidad de Granada, posee elementos góticos y barrocos. Al lado está también la Capilla Real, donde se encuentran enterrados los Reyes Católicos, Juana la Loca y Felipe el Hermoso. Merece la pena visitarlos por su riqueza arquitectónica, dimensiones, pinturas y esculturas de la época que podemos encontrar en su interior.
Destino obligado
La noche granadina es muy variada. Destacan especialmente los bares donde escuchar música, charlar y tomar una cañita aunque hay uno especialmente señalado y es “El rincón de Michael Landon”, se diferencia del resto por la decoración ochentera de sus paredes. Podemos encontrar fotos de V, El Gran Héroe Americano, El Equipo A y otras series de esta década siempre dando especial protagonismo a Michael Landon y su Autopista hacia el cielo. Incluso con suerte se puede adquirir una camiseta con la imagen de este actor. Ah, y aquí, si queremos unas patatas fritas, tenemos que pedir a “Las chicas de Oro”.



