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Son muchos los que deciden reservar este idílico lugar para un viaje especial, como una Luna de Miel. Otros, viajan allí por trabajo o, simplemente, por placer. Sea cual sea el caso, todos acaban por enamorarse de estas islas. ¿Quieres saber por qué?
Sobre Seychelles
Geográficamente, estas islas se encuentran situadas al suroeste del Océano Índico, entre África, India y la isla de Madagascar. Y aunque por sus situación, pertenezcan políticamente al continente africano, los habitantes de Seychelles no se consideran africanos. De hecho, cuando tienen que dar una dirección, suelen decir” Islas Seychelles, Océano Índico”.
El archipiélago se compone de un total de 115 islas, formadas por granito y coral, y de las cuales sólo 30 están habitadas. La belleza de sus playas han sido el motivo de la visita de miles de turistas al año. Pero también han sido el atractivo para las cámaras, ya que en Seychelles se han rodado películas como Robinson Crusoe o algunos famosos anuncios publicitarios.
La isla que resulta ser el centro político y económico, además de la más grande en extensión, es Mahé. Cuenta con 75 playas y con Victoria, la capital del conjunto de islas, que alberga a un tercio de la población total.
Alojamiento en las Seychelles
La principal fuente de ingresos de estas islas es el turismo. Y no precisamente porque reciban grandes cantidades de personas cada año, sino porque quienes van, saben que se trata de un destino de lujo. Por norma general, para visitar las islas del Índico hay que estar dispuesto a desembolsar una buena cantidad de dinero.
Los hoteles no son altos rascacielos, y eso es parte del encanto de Seychelles. Existe una norma que obliga a los constructores a no exceder la altura de los árboles a la hora de levantar sus edificios. De esta manera, se consigue un paisaje homogéneo en el que edificios y naturaleza se mimetizan.
Por tanto, los hoteles suelen ser cabañas, normalmente individuales, y con todo tipo de lujos. Los de calidad media suelen oscilar entre 700 y 900 euros la noche, y los más lujosos pueden llegar hasta los 5.000 euros en temporada baja y 8.000 en temporada alta.
Unas vacaciones de lujo, para convertir un momento especial en inolvidable.



