Si estás pensando en hacer una escapa rápida, no lo dudes, la provincia de Cuenca está repleta de sitios que visitar. A 150 km del centro de la Península posee un clima mediterráneo muy característico, con temperaturas suaves en verano y frías en invierno. Eso sí, que no se te olvide el paraguas porque las precipitaciones son constantes durante todo el año.
Cuenca: que visitar
Declarada como ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Cuenca tiene decenas de calles y callejones en los que perderse. No puedes dejar de visitar el Barrio del Castillo, el de San Antón, el de Tiradores y el Recinto Intramuros.
¿Pero qué es lo que de verdad no puedes dejar de ver? Uno de los recorridos que se suelen hacer comienza en la Plaza Mayor, en la que veremos la Catedral de Santa María y San Julián de estilo gótico, barroco y neogótico y el Ayuntamiento o Casa Consistorial.
El siguiente punto que visitar suele ser La Torre Mangana, o la Torre del Reloj. Ésta fue construida en el siglo XVI, y tiene una arquitectura típicamente medieval. Desde fuera es una torre robusta y compacta, que en su tiempo tuvo funciones meramente defensivas. En esa plaza es donde se asentaron los judios, siendo ésta la sinagoga conquense.
Un paseo por la concurrida calle de Alfonso VIII, la arteria más viva de la ciudad, nos dejará ver las coloridas casas, las galerías de arte y algunas iglesias, como la de San Felipe Neri, el Salvador o San Andrés.
Visita inexcusable es El Puente de San Pablo. Una construcción de viga que se alzó en el siglo XVI originalmente en piedra. Luego se derrumbó y volvió a ser construido en 1902, pero esta vez en hierro y madera. Desde éste puente se ven perfectamente las Casas Colgadas, el monumento más conocido del casco antiguo de la ciudad.
Estas casas, también conocidas como las Casas Voladas o Casas del Rey, se utilizaron en el siglo XV como edificios civiles. Su arquitectura hoy nos sorprende, pero en su época era muy común. Son pocas las que se conservan hoy por hoy, pero situadas frente a la hoz del río Huécar y, vistas desde el puente de San Pablo, son una estampa difícil de olvidar.
Cuenca: un entorno muy naturaleza
Pero si lo que de verdad quieres es huir a la naturaleza, en Cuenca hay una serie de espacios que no te puedes perder. Muy cerca del casco antiguo encontramos las hoces del río Júcar y del Huécar.
Quizá otro espacio muy conocido de estas tierras sea la Ciudad Encantada. Situada a 1.500 metros de altura, es un lugar natural declarado de Interés Nacional. En él, podremos ver unas formaciones rocosas muy curiosas, esculpidas por la acción del agua, el viento y el hielo.
Las hoces del Cabriel también son muy famosas. Éstas, son una reserva natural en la que podemos encontrar diferentes vegetaciones y especies animales tan curiosas como: nutrias, cabras montesas, halcones peregrinos o búhos reales.
Por último, también puedes visitar espacios naturales como: el nacimiento del río Cuervo, la Laguna de Cañada del Hoyo, el Parque Natural del Hosquillo y Torcas de los Palancares. ¡No te los pierdas!




