El valle de Lauterbrunnen tiene uno de los paisajes naturales más espectaculares de Europa. Está situado en el Oberlan Bernés, en la región suiza del Jüngfrau, que recibe su nombre de uno de los picos más característicos del país alpino. Hay una carretera que da acceso al valle, aunque algunos pueblos son sólo accesibles a través del ferrocarril.

El agua del deshielo se precipita por las paredes de roca
Dos paredes verticales de piedra flanquean el valle. Por ellas se desliza el agua procedente del deshielo en una continua danza de gotas que acarician las rocas. En primavera la vista del espectáculo del agua cayendo en grandes cascadas y las gotas suspendidas en el aire formando un arcoiris es inolvidable. El blanco invierno da paso a un verdor que deslumbra al visitante en los días claros.
Pueblos y trenes en Lauterbrunnen
Al final del valle se levantan imponentes el Jüngfrau y el Breithorn con sus glaciares que descienden lentamente de la montaña y contribuyen a enriquecer la gama de colores del espectacular valle. Lauterbrunnen es también el nombre del pueblo más grande, situado en el centro del valle. Desde allí se puede coger el tren de cremallera que nos llevará a Wengen y Mürren, dos pueblos a los que no se puede llegar por carretera. La perspectiva del valle que se tiene desde allí arriba es más que interesante.
Hasta 72 cataratas naturales se forman en este espectacular valle. Algunas sólo pueden apreciarse en plena época de deshielo. A apenas 8 kilómetros del pueblo de Lauterbrunnen adentrándonos en el valle, encontramos uno de los espectáculos más grandiosos de la naturaleza: las cataratas de Trümmelbach.
Lauterbrunnen: esquí en invierno, relax en verano
El valle de Lauterbrunnen es uno de los principales destinos de los amantes del esquí que eligen Suiza para practicar su deporte favorito. Cuando la nieve se derrite en el interior del valle, las opciones son muy variadas: rutas en bicicleta, senderismo, turismo rural… Y sobre relax y contacto con la naturaleza en un marco irrepetible.
Al otro lado del valle, y siguiendo un desvío de la carretera antes de llegar a Lauterbrunnen, se encuentra el pueblo de Grindelwald. Un incendio devoró todas las casas a finales del XIX por lo que no tiene demasiado atractivo en sí. Sin embargo, las vistas del Jüngfrau, del Mönch y del Eiger son inolvidables. También muy cerca del valle se encuentra la ciudad de Interlaken que, como su propio nombre indica, se encuentra rodeada por dos imponentes lagos naturales.